Cortes y rasguños: primeros auxilios

 
Cortes y rasguños: primeros auxilios

Fecha: 25/11/2020 | Revista: Revista RBC Salud | Edición: NOVIEMBRE 2020

Es posible que se considere que los cortes y rasguños no tengan ninguna importancia, pero en todos los casos en los que se produce una rotura de la piel existe el riesgo de infección. Por este motivo, ayuda mucho entender cómo cuidarse de este tipo de lesiones en casa y cuándo es necesario acudir a la consulta con un médico.

Si la herida está sucia, hay que lavarla primero bajo el agua fría del grifo. Si sangra, elevar a ser posible la zona lesionada y hacer presión sobre ella con gasas o con una bolsa de congelados o hielo envuelta en una toalla durante dos minutos o hasta que cese la hemorragia. Si no se consigue contener en cinco o a lo sumo 10 minutos, acudir a urgencias, sin dejar de comprimir la herida. Una vez que haya cesado la hemorragia, lavar con agua y jabón y aclarar con agua fría.
Si la herida es profunda o sus bordes quedan separados, puede ser preciso poner unos puntos de sutura o unas tiras especiales para aproximarlos; esto debe hacerse antes de que hayan transcurrido seis horas y hayan empezado a cicatrizar.
Cuando la herida es superficial y sus bordes están juntos, es suficiente con poner un antiséptico como la clorhexidina, y cubrirla con una gasa estéril, repitiendo la cura diariamente hasta que se forme costra. Si no está en una zona de roce, puede dejarse al aire y en todo caso, debe mantenerse siempre seca. El enrojecimiento, la hinchazón, el aumento de temperatura en la zona o la aparición de pus son signos de infección.
Los pinchazos profundos pueden causar una lesión interna, algo que debe descartar el pediatra.
Si más que un corte limpio parece una erosión y no se sabe cómo se ha producido, debe valorarse la posibilidad de que se deba a una caída.


Foto extraída de: www.mejorconsalud.as.com

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