Cuidando a nuestras mascotas. ¿Qué es la filariosis canina?

 
Cuidando a nuestras mascotas. ¿Qué es la filariosis canina?

Fecha: 20/02/2014 | Revista: Revista RBC Salud | Edición: FEBRERO 2014

Denominada también gusano del corazón, se trasmite al perro por la picadura de un mosquito común hembra. Los principales vectores de transmisión son los mosquitos comunes de la especie Culex, Anopheles, Aedes.

Estos adquieren las microfiliarias (formas larvarias de la filaria) al alimentarse de la sangre del perro infectado. Las larvas infestantes permanecen en la boca del mosquito, donde maduran en el transcurso de 2 semanas.

Cuando el mosquito vuelve a alimentarse, las larvas infestantes pasan a otros perros, donde viven por un tiempo de 2 a 5 meses en el sistema venoso, luego se desplazan al ventrículo derecho, como forma juvenil en donde se hacen adultas.

El parásito puede llegar a medir hasta 30 cm de largo, lo que hace que pueda llegar a taponar los grandes vasos sanguíneos. El animal enfermo padece una serie de síntomas, como pérdida de vigor, de peso, tiene tos húmeda y blanda, pueden aparecer síncopes, convulsiones y anemia. Se pueden presentar casos agudos de colapso cardiovascular y la muerte sobreviene dentro de las 12 a 72 horas. Los síntomas de un estado avanzado de la enfermedad son: tos crónica, respiración acelerada, cansancio, debilidad y termina en un colapso por insuficiencia del músculo cardíaco.

Son más susceptibles a estos parásitos los perros que viven en el patio de la casa, evidenciándose con mayor frecuencia en zonas tropicales y subtropicales.

No es fácil diagnosticar la enfermedad, el método más eficaz es un análisis de laboratorio, a través de una reacción antígeno-anticuerpo, que se realiza con una muestra de sangre. También se utiliza la radiografía y la ecografía, que pueden mostrar hipertrofia del corazón.

En el tratamiento se debe tener mucho cuidado, porque una muerte masiva de los parásitos, puede producir taponamiento de los vasos sanguíneos, lo que predispone al animal enfermo a producir una embolia. Entonces el tratamiento se realiza en varias etapas, usando por un lado drogas adulticidas y por otras drogas larvicidas, de esta manera se reducen los riesgos en el paciente.

La prevención es el aspecto más importante de esta enfermedad, debido a la dificultad y los riesgos que representa una medicación curativa. Para ello se realiza una medicación antiparasitaria de rutina, que además sirve para otros tipos de parásitos. Se debe repetir sistemáticamente, dependiendo de las zonas y la frecuencia de la enfermedad.

Generalmente en nuestro País se descubre la enfermedad después que el animal ha muerto, o sea que se detectan en las necropsias debido a que todavía no se hizo un seguimiento consiente del problema.

Autor: Dr. Walter O. Chihán. Médico Veterinario

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